|
| |
Bodega Benegas
"Tiburcio Benegas, junto con
Silvestre Ochagavía en Chile y Agoston Harszthy en California, son considerados
el trío fundamental de la industria vinícola en América. Convencido de la
necesidad de obtener excelencia en sus productos, Benegas trajo a la Argentina
las primeras cepas francesas que llegaron a este país e importó lo que para
esa época era la tecnología más avanzada en la materia".
La familia Benegas tiene una larga trayectoria en vinos. En el año 1883 Don
Tiburcio Benegas compra un viñedo en el departamento de San Vicente (hoy
considerado Patrono de los viñedos), actualmente Godoy Cruz, Mendoza, llamado
"El Trapiche". En esta finca Don Tiburcio construye la bodega Trapiche
que llegaría a tener fama y reconocimiento mundial.
"En 1887 Mendoza solo tenia 6.653 hectáreas de viña. Era Gobernador de la
provincia Don Tiburcio Benegas que, gran propulsor de la vitivinicultura,
consigue de Europa un empréstito de 5 millones de pesos oro, con los que fundó
el Banco de Mendoza y se emprendió la construcción de diques y tomas de
mampostería en el Río Mendoza para
incrementar la plantación de viñas".
"Tiburcio Benegas, dando ejemplo de trabajo y optimismo logró tener en
Godoy Cruz el viñedo más extenso de la provincia. Su establecimiento "El
Trapiche" era orgullo de sus co-provincianos y lugar obligado para quienes
visitaban a Mendoza y querían conocer sus viñas".
Don Tiburcio fue el fundador de la industria vitivinícola mendocina. Fueron un
emprendimiento suyo aquellas primeras obras de irrigación que se hicieron en la
provincia, cruzó la cordillera a Chile a lomo de mula y viajó en barco a
Bordeaux para extender los horizontes de la vitivinicultura Argentina, haciéndole
conocer por primera vez variedades nobles como Cabernet, Merlot y Cabernet
Franc. Vuelve con enorme experiencia de cada uno de sus viajes a Francia y
desarrolla la enología mendocina concentrandose en la producción de vinos de
calidad, trayendo enólogos de Bordeaux, barricas de roble de Nancy y el
equipamiento más sofisticado de la época. No en vano, "Trapiche" se
conoció como el mejor vino argentino durante los primeros setenta años del
siglo XX.
Pedro y Alberto Benegas fueron los herederos de la obra de Don Tiburcio. Pedro
se había preparado como enólogo en Bordeaux, y a comienzos del 1900, le da un
nuevo impulso a la calidad de la incipiente industria mendocina. Fue él quién
se quedó en la tierra de su padre en Mendoza, al frente de los viñedos y la
bodega. Alberto, su hermano, organizaba desde Buenos Aires, la administración y
comercialización de los vinos para todo el país. Asi nace Benegas Hnos. en
1908, y es el inicio de un linaje que perdura hasta nuestros días.
Después de uno de sus viajes a Francia, Pedro Benegas regresa con una óptica más
avanzada en el desarrollo de viñedos y la elaboración de vinos de calidad.
Hasta ese momento los vinos Trapiche eran elaborados con gran sofisticación,
pero no alcanzaban el nivel al que los Benegas aspiraban. Pedro y Alberto
deciden incorporar nuevas marcas para consumidores más exigentes. Así nacen el
Fond de Cave, Broquel, Puente Viejo y Vezelay. Pedro Benegas tenía una visión
bordelesa para sus vinos, y sus cortes estaban ciertamente inspirados en la
tradición francesa.
En el año 1943 muere Pedro Benegas, y su sobrino Federico A. Benegas Lynch
(1916-1997), quien había ingresado en la compañía en el ´38, se radica en
Mendoza, en "El Trapiche", para trabajar en la bodega.
A principios de la década del 70 se produce la disolución de la sociedad
familiar, se venden los activos, la bodega Trapiche es demolida y el viñedo
loteado. Pulenta compra las marcas de vino y Seagrams las de champagne. La única
marca que queda en la familia es BENEGAS, hoy en manos de Federico J. Benegas
Lynch.
Federico A., el último winemaker de Benegas Hnos. SA, con 28 años de
trayectoria en la bodega y las viñas, busca la forma de seguir produciendo el
mejor vino. Se asocia a mediados de los años 70 con Camilo Gancia, con el
objeto de producir vinos con la marca "Federico Benegas". Gancia
aporta viñas y bodega. Federico A. la dirección técnica. Esta relación se
extiende hasta principios de los años 90.
Federico J. Benegas Lynch, nacido en 1951 en la bodega, se crió al lado de su
padre, degustando vinos y caminando la viña, creciendo en un ámbito que
despertó en él un profundo amor por el vino y por su tierra. Desde siempre
acompañó a su padre y con los años, se sumó a ese emprendimiento con una
fuerte vocación y sólida convicción.
En el año 1997 ingresó al Directorio de las bodegas Peñaflor y Trapiche,
empresas que desde ese año, se encontraban bajo el control de Luis A. Pulenta y
DLJ, funciones que declinó en Marzo de 2001.
Fue en el año 1998 que Federico J. reinició su actividad como bodeguero,
instalado en las 40 hectáreas de la Finca Libertad, vieja propiedad de la
familia Benegas donde crecen viñedos de 20 a 80 años. Comenzó la elaboración
de grandes vinos con la convicción de lograr el nivel de excelencia que
ambicionaron sus antepasados. La restauración iniciada, marca el comienzo de
una nueva era en la familia Benegas, comprometida con el arte de la vid desde
sus raíces.
Informacion suministrada por el
Sr. Federico Benegas Lynch
Volver a
Principal de La Cava de Bolotin
Volver a Principal de Las Bodegas y
sus Historias |